top of page

El Artículo 5° del Reglamento de Tránsito

🛑 Artículo 5, pero explicado sin bostezar 🛑

(O cómo no morir atropellado
mientras intentas ser un peatón ejemplar)

​A ver, mis queridos caminantes del caos citadino —ustedes, los que esquivan coches, motos, patinetas y hasta perros con correa retráctil—, aquí va la guía oficial de supervivencia del peatón moderno.

  1. Si un agente de tránsito, un “agente autorizado”, un “personal de apoyo vial”, o incluso un promotor voluntario (o sea, alguien con chaleco y mucha iniciativa) te dice algo… ¡hazle caso! Aunque no sepas quién es, tú sonríe, asiente y evita discutir: recuerda que el silbato siempre gana.

  2. Cede el paso a quien vaya con bastón, muletas, andadera o carrito de súper empujado con dificultad.
    Si ves a alguien con movilidad limitada, no te hagas el ciego: que la única discapacidad no sea la empatía.

  3. Si usas patineta eléctrica, bicicleta, triciclo motorizado o cualquier invento del demonio con llantas y pila:
    a) No te creas el Rayo McQueen, da el paso al peatón de a pie.
    b) No vayas a 50 km/h en la banqueta, no estás en “Rápidos y Furiosos: edición banquetera”.
    c) Y, por amor a la gravedad, no te amarres de los camiones. No eres Spider-Man, mi chavo.

  4. Antes de cruzar la calle, haz lo que tu mamá te enseñó: mira a los dos lados.
    Y si haces contacto visual con el conductor, mejor; que al menos sepa a quién le va a tocar frenar… o confesar.

  5. Si escuchas sirenas, luces, ambulancias o bomberos, no te atravieses como mártir.
    Deja pasar al que sí tiene urgencia. Tú, tranquilo: el tráfico eterno no se va a ir.

  6. Cruza por la esquina, el cruce peatonal o el lugar donde se supone que debes cruzar.
    Si la calle es chica, puedes cruzar en cualquier punto… pero con dignidad y precaución, no con la fe ciega del “a mí no me pasa nada”.

  7. Si hay puente peatonal o paso a desnivel, úsalo… salvo que esté tan lejos que parezca la peregrinación a Chalma.
    Entonces, sí, cruza donde puedas, pero sin retar a los autos a un duelo de reflejos.

Y si no cumples alguna de estas reglas, no te preocupes:
el agente no te va a multar… solo te va a amonestar verbalmente, o sea, te va a echar un regaño con tono de decepción paternal.

Mientras tanto, las autoridades —esas figuras míticas que dicen que “garantizarán tu seguridad”— prometen mantener las banquetas libres de obstáculos… aunque a veces haya más puestos, baches y motos que espacio para caminar.

💡 Moraleja final (voz de Brozo):
Ser peatón en esta ciudad es como jugar “Frogger” pero en modo pesadilla.
Así que camina con cuidado, sonríe al tránsito, y recuerda:

El Reglamento te cuida… pero más te cuidas tú.

CUIDEMOS EL PLANETA

Vecinos Integrados al Desarrollo Armónico (VIDA, A.C.)

CEO : Ignacio Romero

Derechos Reservados/2025   

bottom of page